Instituto Giner de los Ríos
Don Francisco Giner De Los Ríos
Nació en Ronda (Málaga) en Octubre de 1839, realizó estudios universitarios en Barcelona y Granada; luego, se trasladó a Madrid para enseñar en la Universidad.

A partir de este momento y junto con su maestro Sanz del Río, con Fernando de Castro y Gumersindo de Azcárate, entre otros, protagonizan una lucha en defensa del derecho de libertad de enseñanza, lo que les lleva a abandonar sus cátedras.

Después de sucesivos incidentes, este grupo de profesores ve la necesidad de crear una Institución en la que pudieran ejercer su labor como docentes sin interrupciones ni temores. Nace así la
Institución Libre De Enseñanza (I.L.E) en 1876.

En una España atrasada, analfabeta, socialmente insolidaria y políticamente desorientada, optaron estos hombres por el camino más largo, el de la educación, y crean un centro libre de enseñanza, donde ponen en práctica sus ideas pedagógicas y en el que mediante una acción conjunta de toda la comunidad educativa se pudiera alcanzar la formación del hombre nuevo que buscaban como regenerador de España.

Insistentemente se dice desde la Institución que España no necesita líderes, ni leyes, ni revoluciones: lo que necesita son "hombres". Y, en consecuencia, la tarea más urgente es la de formar esos hombres, señalando que " se trataría de hombres cultos, de ciencia rigurosa, con íntimo sentido religioso, integridad moral, austeridad, solidaridad humana, sensinbilidad artística, salud física, solidez de carácter, amor y comunicación con la naturaleza, elegancia y corrección en las maneras y, además, por su puesto, comprometidos moralmente con la reforma de España".

Vemos, pues, que la educación para Giner constituye una función que debe abarcar toda la vida de la persona, es decir, debe ser una educación integral. Esto que hoy se admite y se proclama desde las propias leyes educativas, hay que destacarlo si consideramos que fue expuesto y llevado a la práctica en unos años en que se estaba muy alejado de ese objetivo.

Otro de los objetivos que se proponía la Institución fue la escuela neutral, es decir, "una escuela que promueve un sentido religioso general de la vida con independencia de las formas de manifestación concreta y ritual de ese sentido y sin adelantar, en ningún caso, verdadera confesión alguna". Para ellos la escuela tiene que crear sobre todo "un profundo sentido de solidaridad humana en la pluralidad".

También los regeneracionistas, y por supuesto Giner como alma de la Institución , creen que uno de los males de la educación son sus métodos con su predominante pasividad y su falta de contacto con la vida.

Ellos practican y defienden una enseñanza activa y una educación individualizada. Para Giner la clase debe ser "una excitación permanente a la actividad, a la curiosidad, a la búsqueda. No enseñar las cosas, sino enseñar a hacerlas".

De nuevo nos encontramos con unos principios pedagógicos de total actualidad y que el paso del tiempo sólo ha ido reafirmando. Cada día es mayor la necesidad de avanzar en esa dirección como única vía para atender la gran diversidad de alumnos, conseguir su motivación,su interés por aprender y que esos aprendizajes permanezcan.

La conexión escuela-vida y como consecuencia de ello la coeducacion (niños y niñas junto en las mismas aulas) son otros de los principios educativos defendidos por la Institución, como el de las excursiones, las visitas a museos y fábricas, las colonias escolares, etc. Se trata de enseñar a través de vivencias.

Esa conexión entre escuela y vida se refleja en otros importantes aspectos de la Institución, como el de las excursiones,las visitas a museos y fábricas, las colonias escolares,etc. Se trata de enseñar através de vivencias.

Conectando con lo anterior, reclaman las estrecha cooperación de las familias en el proceso educativo en el sentido de que "la convivencia familiar debe ser una dimensióin de las escuela y la escuela una prolongación de la convivencia familiar". Y no sólo de la familia: en la Institución se promivían también juegos, equipos, organizacionmes comunitarias diversas,etc.;como parte de esa formación integral.

Para llevar a cabo este proyecto de renovación total de la enseñanza - en una España con una tasa de analfabetismo próxima al 70% y donde saber leer es una actividad minoritaria - se necesitan en primer lugar y antes de nada maestros con los siguientes requisitos según Giner: "su celo para cumplir los deberes, la honradez de conciencia, su amor a la verdad, la dignidad de su carácter, su sentido por la enseñanza y la vida, su vocación profesional" y su lucha por dignificarle, por formarle y pontenciarle al máximo marca un hito en la Historia de España.

Pero las ideas de la Institución Libre de Enseñanza se extiende además a través de otras instituciones que van surgiendo como: La Residencia de Estudiantes, El Centro de Estudios Históricos, Instituto Escuela, etc., que trascenderán la Institución y se convertirán en algo propio de toda la sociedad española.

También a León llegan algunos de los efectos de la Institución libre de enseñanza a través de personas concretas que conocen a Giner y son sus amigos personales, tales como D. Gumersindo de Azcárate, quien en sus últimos años presidirá la Fundación "Giner de los Ríos" y la Fundación "Sierra Pambley", cuyos fondos permitirá abrir varios centros educativos en nuestra provincia (Villablino, Hospital de Órbigo) y en la vecina Zamora, en Moreruela de Tábara.

En 1915 muere Giner, aunque el escenario de renovación que había creado continúa hasta 1936, año en el que el drama de la guerra civil cierra sus puertas.

Aunque la España actual dista mucho de la 1876, y lo mismo ocurre con la escuela y su entorno, vemos que más de un hilo continuo une a aquélla con ésta y que sigue siendo absolutamente necesario defender los planteamientos de un Giner de los Ríos preocupado por adaptar la educación a las exigencias de una sociedad que constantemente se renueva y, al tiempo, facilitar la renovación de la misma.

Al identificarnos con el nombre de Giner de los Ríos, no sólo rendimos un permanente homenaje a su persona, sino que estamos asumiendo un Proyecto educativo de mejora permanente de la enseñanza que ha de ser para todos nosotros un reto diario y una ilusión frente al pesimismo y la apatía.