DINASTIAS
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PERIODO
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GOBERNANTES
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ACONTECIMIENTOS
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NEOLITICO
5.540-4.500 a.C.
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-
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Asentamientos humanos en el lago Moeris y en el
delta del Nilo.
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PREDINASTICO
4.500-3.300 a.C.
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-
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Se organizaron en pequeñas poblaciones y cada
una tenía sus dioses, templos y gobernantes.
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PRETINITA
3.300-2.850 a.C.
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Rey Escorpión
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Naqada II - Luchas de este rey del sur contra
los Iri Pat del norte.
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TINITA
2.850-2.650 a.C.
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I DINASTIA
Menes
Aha
Athotis I
Dyer
Wadyi
Udimu
Enezib
Semarkhet
Qaa
II DINASTIA
Hetepsekhemui
Nebre
Ninetyter
Uneg
Sekhemib
Neferkare
Neferkasokar
Hudyefa
Khasekhemui
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Comienza la historia del Egipto Antiguo.
El faraón MENES conquista el Bajo Egipto y unifica el país.
Esta fusión quedó simbolizada en la famosa paleta de Menes, en el cual se
representa al rey portando la doble corona, que integra los elementos del
Bajo y Alto Egipto.
Fundación de Memfis
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IMPERIO ANTIGUO
2.650-2.190 a.C.
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III DINASTIA
Nebka
Zoser
Dyoserti
Khabai
Mesokhris
Huni
IV DINASTIA
Snofru
Keops
Dyedefre
Kefrén
Bikheris
Micerino
Shepseskaf
Tamftis
V DINASTIA
Userkaf
Sahure
Neferirkare
Shepseskare
Neferefre
Niuserre
Menkauhor
Dyedkare Asosi
Unas
VI DINASTIA
Teti
Userkare
Pepi I
Nemtiemsaf I
Pepi II
Nemtiemsaf II
Nitocris
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El Imperio Antiguo se inicia con gran esplendor
político y artístico.
Es este el período de la construcción de las colosales pirámides.
En la III dinastía. Zóser construye la pirámide escalonada de Saqqara,
prototipo arquitectónico de las edificadas posteriormente.
Keops erigió la Gran pirámide de Gizeh, junto a la cual edificarán las
suyas los faraones Kefrén y Micerinos.
A finales de la IV dinastía comenzó a desestabilizarse el poder político
y aumentó notablemente la influencia de los gobernadores provinciales.
La consecuencia fue una gran crisis de Estado que desembocaría en el
desmoronamiento del Imperio Antiguo.
Primeros textos religiosos para el culto de los muertos.
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1º PERIODO INTERMEDIO
2.190-2.050 a.C.
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VII-VIII-IX-X DINASTIAS
(Unos 35 faraones)
Principales faraones
Kheti I
Kheti II
Merikara
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El Primer Período Intermedio estuvo
caracterizado por la anarquía política.
Tras la caída del Imperio Antiguo, los poderes soberanos pasan a manos de
las noblezas locales.
Sin embargo y aún en medio del caos, la literatura egipcia produjo obras
tan bellas e importantes como las advertencias del sabio Ipuwer y Debate de
un hombre cansado de la vida con su alma..
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IMPERIO MEDIO
2.050-1.780 a.C.
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XI DINASTIA
Mentuhotep I
Anfet I
Anfet II
Anfet III
Mentuhotep II
Mentuhotep III
Mentuhotep IV
XII DINASTIA
Amenemhat I
Sesostris I
Amenemhat II
Sesostris II
Sesostris III
Amenemhat III
Amenemhat IV
Nefrusobek
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Los príncipes de Tebas arrebatan el poder a
otros nobles locales y permiten que Mentuhotep II sea coronado faraón de
Egipto.
Con esta nueva unificación del Estado, comienza el denominado Imperio
Medio.
El país realiza verdaderos esfuerzos por mantenerse de nuevo como una
gran potencia y comente grandes campañas en el exterior, así como
intercambios comerciales con otros países.
Es la "edad de oro" de la cultura, caracterizada por el
clasicismo en sus formas.
Edad de oro del arte y la literatura egipcia.
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2º PERIODO INTERMEDIO
1.780-1.560 a.C.
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XIII DINASTIA
(Unos 500 reyes)
XIV DINASTIA
(Reyes menores en el delta)
XV DINASTIA (Hicsos)
Salitis
Beon
Apakhanas
Hkaian
Apofis
Khamudi
XVI DINASTIA
(Vasallos hicsos, paralelamente a la XV Dinastía)
XVII DINASTIA
(Sólo en Tebas, unos 15 reyes)
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A finales del Imperio Medio vuelve de nuevo la
anarquía al Estado egipcio.
Al mismo tiempo los hicsos -una horda de pueblos asiáticos- penetran en
el país y ocupan el delta, logrando incluso establecer una dinastía y
gobernar Egipto durante decenios.
Al final, son derrotados por una dinastía local, la XVII.
Los hicsos importaron a Egipto el invento del carro con caballo, elemento
bélico que fue utilizado por los propios egipcios para expulsar del país a
los invasores.
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IMPERIO NUEVO
1.560-1.085 a.C.
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XVIII DINASTIA
Ahmosis I
Amenofis I
Tutmosis I
Tutmosis II
Hatshepsup
Tutmosis III
Amenofis II
Tutmosis IV
Amenofis III
Amenofis IV (Akhenatón)
Smenkhare
Tutankhamón
Eye
Horemheb
XIX DINASTIA
Ramsés I
Seti I
Ramsés II
Merenptah
Amenmese
Seti II
Siptap y Tausert
XX DINASTIA
Setnakht
Ramsés III
Ramsés IV
Ramsés V
Ramsés VI
Ramsés VII
Ramsés VIII
Ramsés IX
Ramsés X
Ramsés XI
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A comienzos del Imperio Nuevo se intenta
reorganizar la administración estatal y se proclama a Amón como dios del
reino.
Para evitar una nueva invasión, los faraones intentan expandir su poderío
y penetran profundamente el el Asia Menor, donde crean un imperio que les
proporciona pingües beneficios económicos.
Mientras tanto los sacerdotes de Amón llegan a ostentar tal poder que
incluso se atreven a desafiar a los faraones.
Amenofis IV se revela contra ellos y provoca una breve revolución
religiosa e ideológica que alcanza también al arte, caracterizado por un
expresionismo incontenido.
A la muerte de Amenofis IV (Akhenaton). se produjo el fracaso de la
reforma religiosa en torno a Atón.
Es la época aúrea de la pintura y de las construcciones arquitectónicas
en Luxor, Karnak y Abu Simbel.
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3º PERIODO INTERMEDIO
1.085-715 a.C.
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XXI DINASTIA
Smedes
Amenemnesu
Psusennes I
Amenemope
Osokhor
Siamún
Psusennes II
XXII DINASTIA
Sheshonq I
Osorcón I
Takelot I
Sheshonq II
Osorcón II
Sheshonq III
Sheshonq IIIa
Pamai
Sheshonq V
Línea del Alto Egipto
Harsiese
Takelot II
Padibaster I
Iuput I
Sheshonq IV
Osorcón III
Takelot III
Rudyamun
Ini
XXIII DINASTIA
Padibastet II
Iuput II
Osorcón IV
XXIV DINASTIA
Tefnakhte Bokhoris
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El Imperio asiático que Egipto había creado le
es arrebatado de las manos por algunos pueblos de la Europa septentrional y
por los semitas del Oriente.
La nación egipcia contempla exhausta el declive del Imperio.
El país vuelve a dividirse en dos y el poder pasa a los príncipes locales
en el norte y a los sacerdotes en el sur.
Después, toman el centro diversos pueblos extranjeros: Nubios, Libios y
Sirios.
Se produce el fin de la unidad egipcia.
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IMPERIO TARDIO
715-30 a.C.
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XXV DINASTIA
Hashta
Piye
Shabaka
Shabataka
Taharca
Tanotamun
(Los sucesores reinan en Nubia)
XXVI DINASTIA
(saitas)
Psamético I
Neco II
Psamético II
Apries
Amasis
Psamético III
XXVII DINASTIA
(1ª Dominación Persa)
Cambises
Darío I
Jerjes I
Artajerjes I
Jerjes II
Darío II
Artajerjes II
XXVIII DINASTIA
Amirteo
XXIX DINASTIA
Neferites I
Hakoris
Usurpador Psamutis
Neferites II
XXX DINASTIA
Nectanebo I
Teos
Nectanebo II
XXXI DINASTIA
(2ª Dominación Persa)
Artajerjes III
Arses
Darío III
Usurpador Khababash
REYES GRIEGOS
Alejandro Magno
Filipo Arrideo
Alejandro IV
PTOLOMEOS
Ptolomeo I Soter I
Ptolomeo II Filadelfo
Ptolomeo III
Evergetes I
Ptolomeo IV Filopator
Ptolomeo V Epifanes
Ptolomeo IX Soter II
Ptolomeo X Alejandro I
Cleopatra - Berenice
Ptolomeo XI Alejandro II
Ptolomeo XII Neos Dionisio
Usurpador Harwennefer
Usurpador Hakhwennefer
Ptolomeo VI Filopator
Ptolomeo VII Neo
Evergetes II
Usurpador Harsiese
(Cleopatra) Berénice IV
Cleopatra VII Filópator
Ptolomeo XIII
Ptolomeo XIV
Ptolomeo XV (Cesarión)
PASA A MANOS DEL
IMPERIO ROMANO
Año 30 a.C.
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En el año 525 a. de C., el país es invadido por
los persas y Egipto se convierte en una provincia de su imperio.
El arte de este Período Tardío revela una vuelta hacia la estética formal
del Imperio Antiguo.
La soberanía persa sobre Egipto llega s su punto final con la llegada de
Alejandro Magno, que toma las riendas del país y funda la ciudad de
Alejandría.
A su muerte la nación pasa a manos de uno de sus generales, Ptolomeo,
cuyos sucesores gobernarían Egipto hasta la llegada del Imperio Romano.
Tanto el arte de la época Ptolemaica como el de la romana está movido por
el espíritu estético egipcio, aunque, evidentemente, ya nunca se volvería al
esplendor de épocas pasadas.
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ALGUNOS
FARAONES
MENES
Uno
de los primeros reyes egipcios, considerado unificador del país y primer
faraón.
La
historicidad de Menes no ha sido confirmada, a pesar de haberse realizado
numerosos intentos para identificarlo con alguno de los primeros reyes de la I
dinastía (Narmer ). El documento más antiguo que alude a su nombre data de la
mitad del siglo XV a.C.: se trata de un escarabeo en el que aparecen los
nombres de Menes, Hatshepsut y Thutmosis III Asimismo, aparece también
registrado en las Listas reales (de Abidos, Saqqara y Turín). Las fuentes
griegas aluden a Menes, tanto Heródoto, quien lo hace fundador de Menfis y de
un templo a Ptah en tal localidad, como Diodoro, que recoge una tradición según
la cual Menes habría sido salvado durante una cacería por un cocodrilo, en cuyo
recuerdo habría fundado Cocodrilópolis (la antigua Shedet); Manetón , por otra
parte, le adscribe nada menos que 62 años de reinado, e indica también que
murió despedazado por un hipopótamo.
De
hecho, Menes fue más el prototipo ideal del faraón del Imperio nuevo que una
figura con consistencia histórica.
ZOSER
Segundo
rey de la III dinastía egipcia, hermano y sucesor de Nebka e hijo de la reina
Nymaathap, esposa de Khasekhemuy , último rey de la II dinastía.
En
sus monumentos, el rey aparece únicamente designado con su nombre Horus de
Netjerikhet y con el Nebty de Netjerykhetnebty.
La
identidad de Djeser con tales nombres queda demostrada por algunas
inscripciones de épocas posteriores; su nombre neswt bity de Djeser, con el que
ha pasado a la Historia, fue difundido a partir del Primer Período Intermedio.
Las
Listas reales le designan con algunas variantes (Djeser-sa, Djeserit) y le
llama Tosorthos.
De
acuerdo con el Papiro de Turín, Djeser reinó durante diecinueve años
(veintinueve, según Manetón); la capital de su reinado estuvo situada en
Menfis.
Se
dedicó a incorporar el dios Re al culto real, y además construyó templos a
otros dioses en distintos lugares del país, especialmente a Horus y a Thot.
Fue
enterrado en la pirámide escalonada de Saqqara (123 x 107 m; 61,20 de altura),
el monumento enteramente hecho en piedra más antiguo del mundo, obra de su
Visir, arquitecto y médico Imhotep , persona de gran prestigio.
En
el serdab de la misma se halló una magnífica figura sedente del rey (ahora en
el Museo de El Cairo), y en algunos bajorrelieves de caliza de la llamada Tumba
meridional del complejo de su pirámide fue figurado realizando la carrera
ceremonial de la Fiesta Sed.
Una
serie de datos acerca de Djeser y de su época son cuestionados en la
actualidad:
no
se puede asegurar que la mastaba de Beit Khallaf, en el desierto de Guergueh,
fuese su tumba, pues se halla en el Alto Egipto; la pintura rupestre del Uadi
Maghara, en el Sinaí, lo que demostraría la presencia egipcia en tal zona, no
es una prueba concluyente de tal presencia.
Djeser
no fue, evidentemente, el descubridor de la arquitectura, a pesar de lo dicho
por Manetón al hablar de este rey; y también es cuestionada la llamada Estela
del hambre, de la isla de Sehel, en la primera catarata, en la que aparece
Djeser poniendo fin a tal calamidad, por considerarla una falsificación o
extrapolación de la época de Ptolomeo V Epífanes (187 a.C.).
Djeser,
de quien se conserva un pie de su momia en el Museo de El Cairo, fue sucedido
en el trono por el Horus Sekhemkhet, rey Djeser-Teti.
KEOPS
Segundo
rey de la IV dinastía egipcia, hijo de Esnefru , a quien sucedió, ya con
cuarenta años, en el trono, y de la reina Heteferes I .
De
sus esposas se conocen tres: Henutsen y Nefertkau, hijas de Esnefru, y
Meritities I .
Entre
sus hijos, de los que se conocen más de doce, hay que citar a Kauab, Redjedef
(luego rey Djedefre ), Rekheif (posteriormente Khefrén), Hordjedef, Baefre ,
Khuifukhaief y Minkhaief.
Entre
sus hijas, a Heteferes II , esposa de Kauab, y a Meresankh II .
Algunos
también creen que fue hija suya la princesa Khamerernebty I , tenida de una
esposa cuyo nombre se ignora.
El
nombre Khéops es la forma grequizada dada por Heródoto al nombre Khufu -un
hipocorístico del nombre personal del rey, Khnum-khufuy-; sin embargo, Manetón
le llama Suphis, y su nombre Horus fue el de Medjdu.
En
realidad, se sabe muy poco del reinado y gobierno de este rey, que según el
Papiro real de Turín gobernaría 23 años (50 según Heródoto y 63 según Manetón).
Unas
breves referencias en los Anales de la Piedra de Palermo (fragmento de El
Cairo) aluden a la crecida del Nilo durante su reinado y a la fabricación y
consagración de dos estatuas reales (una de ellas de más de 7 m de altura); sin
embargo, sólo ha llegado hasta nosotros una minúscula estatua (7,5 cm de
altura) de tal rey, tallada en marfil, hallada en Abidos y que hoy se guarda en
el Museo egipcio de El Cairo.
Por
dos bajorrelieves rupestres en el Uadi Maghara, en el Sinaí, que recogen su
figura, su cartucho y su protocolo real, se deduce la presencia egipcia en tal
zona en búsqueda de cobre y de las piedras preciosas de sus minas; asimismo,
una estela en diorita con su nombre, localizada en las canteras del desierto de
Tochka, en Nubia, y objetos arqueológicos hallados en distintos puntos de
Fenicia (Nahr Ibrahim, Biblos) y en Ebla (Siria) demuestran las relaciones
comerciales mantenidas con tales enclaves.
La
imagen histórica de Khéops fue distorsionada por el Papiro Westcar (cuento del
mago Djedi) y sobre todo por Heródoto, que lo pinta como un sanguinario tirano,
que cerró templos, redujo la población a trabajos forzados y obligó a
prostituirse a su hija.
La
realidad es que Khéops, a quien se atribuyen escritos herméticos, edificó
templos en distintos lugares (Dendera, Bubastis, Coptos, Menfis) y que fue
venerado por el pueblo egipcio hasta la época romana y tenido, en fin, por un
rey popular.
Su
obra material más significativa fue sin duda su famosa pirámide, levantada en
Gizeh, y considerada como una de las siete maravillas de la Antigüedad y de
todos los tiempos, de 146 m de altura, construida en tan sólo 20 años
(Heródoto).
Junto
a ella se establecieron una serie subsidiaria de mastabas, pertenecientes a la
familia real y a altos funcionarios.
En
las excavaciones de 1954 se hallaron, en el lado sur de dicha pirámide, dos
fosas rectangulares: en una de ellas se encontró desmontado un barco funerario
de unos 50 m de longitud (hoy expuesto en un museo in situ), que ha constituido
un importante elemento arqueológico para el análisis de las creencias
funerarias egipcias.
De
la construcción de la pirámide de Khéops los egiptólogos han deducido algunos
hechos históricos en relación con la problemática de la esclavitud y de la
organización del trabajo.
El
rey Khéops fue sucedido por su hijo Djedefre.
KEFREN
Cuarto
rey de la IV dinastía egipcia, hijo de Khéops y nieto de Esnefru .
Probablemente,
subió al trono después de apartar del mismo a los hijos de su antecesor y
hermanastro, Djedefre , y se mantuvo en él unos 26 años con el nombre neswt
bity de Rekhayef o Khaefre (de ahí el Chephren de Heródoto) y con el nombre
Horus de Userib.
Manetón
, que le llama Suphis, le asignó 66 años de gobierno, cifra a todas luces
exagerada .
Al
igual que sucede con otros reyes de esta famosa dinastía, se desconocen los acontecimientos
de su reinado, pues nada de él se ha conservado en la Piedra de Palermo, si
bien por testimonios indirectos se sabe que continuó controlando Nubia y los
oasis de los desiertos.
La
prosperidad económica de su reinado se hace patente en la gran cantidad de
inscripciones que de Khefrén han llegado y en la política de construcciones que
emprendió.
Su
esposa principal fue Khamerernebty I , y tuvo también luego a Meresankh II o
Meresankh III como esposa secundaria.
Entre
sus hijos hay que citar a Micerino , Nikaure, Sekhemkare y a la princesa
Khamerernebty II, que se casaría luego con Micerino.
Khefrén
se denominó a sí mismo, además de los títulos Horus, Nebty y nebw, con el de
"Hijo de Re" (Sa Ra), haciéndose llamar Kha.f-Ra
("Ra-cuando-se-levanta"), con lo cual el culto al sol adquirió aún
mayor importancia durante su reinado, convirtiéndose sus funcionarios en
verdaderos sacerdotes.
Además
de la serie de templos que ordenó construir por todo el país, en Gizeh levantó
un magnífico templo a la Esfinge (león yaciente androcéfalo), imagen del dios
sol y también del propio rey encarnado en tal divinidad (Horemakhet); ésta se
comenzó a esculpir en la roca natural ya durante el reinado de su padre Khéops.
Asimismo,
levantó la segunda gran pirámide, de 143 m de altura, y sus correspondientes
templos, Alto y Bajo, al norte de la necrópolis menfita.
De
las más de cien estatuas que de Khefrén se labraron para sus tres templos de
Gizeh, tan sólo ha llegado intacta una.
Se
trata de la celebérrima, realizada en diorita, que lo presenta sentado con la
figura de un halcón detrás de su cabeza, a modo de protección (1,68 m de
altura), conservada hoy en el Museo egipcio de El Cairo.
De
otros lugares egipcios sí han llegado otras estatuas intactas, caso por ejemplo
de la estatuilla en alabastro (77 cm de altura) de Menfis.
Existen
serios problemas para averiguar quién le sucedió en el trono, pues el Papiro
real de Turín presenta una laguna tras el sucesor de Khefrén, laguna que
ocuparía probablemente el rey Baefre .
Según
un graffiti de la XII dinastía, existente en el Uadi Hammamat, tras Khefrén
gobernarían sus hermanos Hordjedef y Baefre.
Micerino
fue también hijo, como se dijo, de Khefrén y de su esposa Khamerernebty I, pero
no le sucedió directamente.
MICERINO
Rey
de la IV dinastía egipcia, hijo de Khefrén y de su esposa Khamerernebty I.
Tras
los gobiernos de sus tíos Hordjedef y Baefre , subió al trono Micerino (en
egipcio Menkaure), que tuvo por nombre Horus el de Kakhet. Manetón le llama
Mencheres y le asigna 63 años de reinado, cifra totalmente exagerada; Heródoto,
por su parte, le denomina Mykerinos, haciéndole hijo de Khéops y considerándole
un rey justo y benévolo.
De
su reinado se saben en realidad pocas cosas: presencia egipcia en Nubia por la
impronta de sellos hallados con el nombre de Micerino, devolución al clero de
algunas prerrogativas y construcción de templos.
Es
de gran interés su pirámide, la más pequeña de las tres de Gizeh (108 m de lado
por 66 de altura), en cuya cámara sepulcral fue hallado el sarcófago de basalto
y restos de su momia (luego perdidos en un naufragio, probablemente en aguas
españolas).
Sus templos funerarios han proporcionado más de 40
estatuas diferentes de Micerino, entre ellas las cuatro hermosas tríadas en
donde aparece el rey entre diosas (tres ejemplares en el Museo de El Cairo y
uno en el de Boston) o la pieza que le representa de pie junto a su esposa y
hermana Khamerernebty II, hoy en el Museo de Boston. El nombre de Micerino está
perdido en el Papiro real de Turín, aunque le asigna este documento un reinado
de 18 años. Fue sucedido por uno de sus hijos, llamado Shepseskaf ,
dado que el hijo mayor, el príncipe Khuenre, había fallecido antes que
Micerino.
USERKAF
Primer
rey de la V dinastía egipcia, hijo de un personaje desconocido (tal vez
sacerdote de Heliópolis) y de Neferhetepes, hija de Djedefre , y por tanto
descendiente de una rama colateral de Khéops .
Si
se acepta lo narrado en el Papiro Westcar (hoy atesorado en el Museo de
Berlín), con serias reservas por parte de algunos egiptólogos, su madre habría
sido una tal Redjedet, esposa de un gran sacerdote. Acerca de la figura de
Khentkaus , posible y supuesta hija de Micerino , que unos hacen madre de
Userkaf y otros su esposa, existen serios problemas de índole familiar y
ubicación exacta entre la IV y V dinastías.
El
reinado de Userkaf fue de corta duración según el Papiro real de Turín, que
únicamente le asigna siete años de gobierno.
Sin
embargo, , que le llama Usercheres, le atribuye 28.
Userkaf
continuó con la política de presencia egipcia en Nubia, según se deduce de la
impronta de sellos de barro hallados en Buhen, y con las relaciones comerciales
con el mundo egeo (vaso de la isla Citera, hoy en el Museo de Atenas).
La
Piedra de Palermo le asigna la realización de tres censos, lo que estaría de
acuerdo con la duración de su reinado.
Desde
el punto de vista religioso, la actuación del rey se caracterizó por el
abandono de la doctrina menfita y por el continuado culto que recibió el dios
Re, al cual le fueron donadas muchísimas tierras y edificados diferentes
templos solares -los textos hablan de seis-, que venían a aportar una nueva
configuración arquitectónica, y en los cuales lo más significativo era el obelisco,
que simbolizaba la piedra Ben-ben, esto es, los rayos del sol.
Uno
de ellos lo edificó Userkaf en Abu Ghurob, siguiendo en parte los planos del
templo de Re-Atum de Heliópolis.
Además
del culto solar también favoreció el culto a la diosa Hathor, otorgando tierras
a sus templos, y vigilando su estado.
Procuró
que la justicia reinara en el país (no en balde su nombre Horus fue el de
Irymaat) y que sus súbditos fueran correctamente administrados.
Su
pirámide, de muy modestas proporciones y en estado prácticamente ruinoso en la
actualidad, la edificó en Saqqara en las cercanías del complejo funerario de
Djeser .
En
el templo de la misma, realzado con hermosos bajorrelieves, fue hallada la
cabeza de una estatua colosal del rey, en granito rojo (hoy en el Museo egipcio
de El Cairo) y otra más pequeña apareció en su templo solar.
Fue sucedido en el trono por Sahure.
AMENEMHAT I
Rey
egipcio, fundador de la XII dinastía, llamado Ammenemes por Manetón .
Se
ignoran quiénes fueron su padre y su madre, si bien en épocas posteriores se
creyó que lo habían sido un sacerdote de nombre Sesostris y una tal Nefret,
originaria de Elefantina.
En
cualquier caso, tras alcanzar el cargo de Visir, pudo hacerse con el trono
después de la muerte de Mentuhotep IV , pero contando con una fuerte oposición,
dado que no era de estirpe real (luchas con un Intef y un tal Segerseny en
Nubia, aspirantes al trono).
Por
un texto, la Profecía de Neferty, redactado con posterioridad a los hechos que
narraba, se anunciaba la llegada a Egipto de Ameny -es decir, Amenemhat I-,
salvador del país, quien traería la prosperidad y el orden.
Ya
en el poder y tras adoptar el nombre neswt bity de Sehetepibre, restableció las
fronteras provinciales mediante estelas y fijó su capital en la región de
Menfis, en It-tauy (actual El-Lisht), en la frontera entre el Alto y el Bajo
Egipto.
Asimismo,
reorganizó la administración, situando junto a los nomarcas, a quienes devolvió
sus prerrogativas, a unos inspectores reales.
Después
de algunas expediciones a Elefantina y al Uadi Hammamat, se dedicó a la tarea
de reforzar el lado oriental del delta; para ello levantó una serie de
fortalezas a lo largo del Uadi Tumilat, conocidas como el "Muro del
Príncipe", destinadas a impedir infiltraciones de beduinos y asiáticos.
Rey
constructor, que conocemos por algunas estatuas, levantó edificios en El Fayum,
Bubastis, Khatana, Tanis, Abidos, Karnak y otros enclaves, así como una
pirámide en El-Lisht.
No
está probado que en el año vigésimo o vigésimo primero de su reinado asociase
como corregente a su hijo Senusret , el futuro Sesostris I , según se había
interpretado a partir de la Estela de Intef y de algunos textos literarios.
En
cualquier caso, fue entonces cuando los egipcios efectuaron incursiones
militares por Palestina, Nubia y Libia.
En
el año vigésimo quinto, las tropas de Amenemhat I fundaron Buhen, más allá de
la segunda catarata y en el vigésimo nono se volvió a someter a los nubios de
Uauat, en el transcurso de una campaña dirigida personalmente por el rey
(inscripciones de El-Girgaui, cerca de Korosko).
Mientras
Sesostris se hallaba combatiendo por tierras libias, se enteró de la muerte de
su padre, asesinado en un complot poco antes de celebrar una Fiesta Sed.
Durante
el reinado de Amenemhat I se escribieron la Kemyt o Summa y la Sátira de los
oficios, obras destinadas a hacer popular el oficio de escriba.
Los
últimos acontecimientos del reinado de Amenemhat I y el ascenso al trono de su
hijo Sesostris I pueden seguirse en buena parte en la Enseñanza de Amenemhat,
conservada en el Papiro Millingen, de la XVIII dinastía, texto en el que el rey
relata a su hijo su propia muerte, así como en la Historia de Sinuhé, bello
relato novelado, obras ambas que se escribieron en el reinado de su sucesor.
SESOSTRIS I
Segundo
rey de la XII dinastía egipcia, hijo de Amenemhat I , por quien al parecer fue
asociado al trono, permaneciendo en tal situación cerca de diez años hasta la
muerte de su padre, hecho ocurrido durante una conjura palaciega en Ittauy (El-Lisht).
Sesostris I, al tener conocimiento del asesinato de Amenemhat I, tuvo que
regresar rápidamente a Egipto desde Libia, en donde se hallaba luchando, a fin
de controlar la situación y hacerse cargo del gobierno.
Sesostris
I, llamado Kheperkare como nombre de coronamiento, contó con la ayuda de
visires (Antefoker, Mentuhotep , Sesostris) y nomarcas (Sarenput I ,
Djehutynakht, Ameny , gracias a los cuales Egipto conoció una fuerte
administración centralizada y una floreciente economía.
Ello
permitió al rey llevar a cabo una vasta política de construcciones por todo el
país, dedicando estatuas y monumentos a sus antepasados y restaurando no pocos
templos, entre ellos el de Heliópolis, lugar de culto al dios Re.
En
Karnak erigió una magnífica Capilla blanca o Kiosco, que se ha conservado en
muy buen estado.
Pudo
guerrear en Nubia, zona a la que había acudido en búsqueda de oro, controlando
el territorio hasta la tercera catarata y manteniendo relaciones económicas con
Kerma, sin olvidar la construcción de diferentes guarniciones en tal zona. Con
Palestina y Siria entabló relaciones tranquilas, aunque se conoce alguna que
otra campaña militar, como la llevada a cabo por el general Nesu-Montu , lo que
le permitió continuar con la explotación de canteras (Uadi Hammamat, Uadi
el-Hudi) y minas, especialmente la de turquesas de Sera el-Khadim (Sinaí) y los
contactos comerciales y pacíficos con Punt, Biblos, Ugarit y mundo egeo.
Diferentes
textos literarios -con claro contenido histórico- permiten conocer no pocos
detalles del largo reinado de Sesostris I, considerado por la posteridad como
un gran gobernante e incluso como divinidad; entre ellos se encuentra la
Enseñanza de Amenemhat I, redactada por el escriba Khety y luego copiada muchas
veces, y sobre todo la Historia de Sinuhé, en la que se narran los hechos de
tal personaje, que quizás pudo haber conocido a los culpables de la muerte de
Amenemhat I. Sesostris I, que celebró una Fiesta Sed, se hizo construir una
pirámide en El-Lisht (106 m de lado por 61 de altura), rodeada de mastabas y
pequeñas pirámides para familiares y personajes ilustres. De Sesostris I nos ha
llegado una variada iconografía presente en sus magníficas estatuas, algunas de
talla colosal.
Su
esposa principal fue Neferu y su hijo heredero Amenemhat II a quien asoció al
trono poco antes de morir.
SESOSTRIS III
Quinto
rey de la XII dinastía egipcia, hijo de la reina Khenemet-nefer-hedjet y de
Sesostris II , quien al parecer lo asoció como corregente, aunque esta
particularidad no ha sido probada.
Con
este faraón, cuyo número de años de reinado no se conoce con exactitud (hoy se
evalúa en unos 36 y no en 48 como supuso Manetón ), Egipto llegó en el Imperio
medio a su máximo apogeo en todos los órdenes. Sesostris III, cuyo nombre de
coronamiento (neswt bity) fue el de Khakaure, continuó con la política de
reorganización administrativa, intentando controlar a los grandes personajes
locales, para lo cual no dudó en suprimir el cargo de nomarca, manteniendo al
parecer a uno solo de ellos, a Uhka II de Anteópolis.
El
país fue colocado bajo el control de un Visir con mando sobre tres ministerios
(uaret), situados en el Bajo, Medio y Alto Egipto.
Esta
reforma, hoy cuestionada por algunos egiptólogos, provocó la aparición de un
nuevo funcionariado que controlaba todas las ramas de la administración.
Gracias
a los textos de execración, los existentes en estatuas y escarabeos, hallados
en Egipto, Sudán (Mirgissa), Palestina y Siria, se puede determinar el programa
asiático de Sesostris III, que se caracterizó por su militarismo y afanes de
conquista.
El
rey en persona participó en la toma de Siquem (Palestina), según se sabe por el
texto autobiográfico de la estela de un tal Khusobek.
Asimismo,
en Nubia desplegó una gran actividad militar, que se tradujo en su conquista
absoluta y en la colonización total de la zona.
Se
conocen metódicas campañas, llevadas a cabo en los años octavo, décimo, décimo
sexto y décimo nono de su reinado, quizás para controlar las rutas del oro o,
mejor, para evitar el movimiento de pueblos nubios en vías de expansión
(cultura de Kerma).
Para
penetrar en el país hubo de limpiar y acondicionar una serie de canales, que le
permitieron conducir su flota por aquellos parajes.
Luego
construyó una cadena de ocho fortalezas entre Semna y Buhen, prohibiendo a sus
habitantes cruzar hacia el norte y traspasar las fronteras egipcias (Estelas
fronterizas).
A
pesar de estas medidas represivas, Sesostris III, que promovió el culto de
Montu sobre todo en Medamut, y el de Heryshef, fue creído un dios y se le
tributó culto (también en Nubia) que incluso pervivió hasta el Imperio nuevo.
Su política constructiva fue poco importante en el norte del país; no así en el
Alto Egipto, en donde se han hallado multitud de templos (de Medamut por
ejemplo), estatuas (los "retratos" de Sesostris III), estelas (Abidos
y Elefantina), esfinges y relieves (uno de ellos lo figura celebrando una
Fiesta Sed).
Sus
esposas principales fueron las reinas Khenemet-nefer-hedjet (de igual nombre
que la madre del rey) y Nefret-henut.
Su
heredero fue su hijo y primogénito Amenemhat III .
Sesostris
III se hizo construir un grandioso cenotafio en Abidos y una pirámide de
ladrillos en Dahshur.
AMENEMHAT III
Sexto
rey de la XII dinastía egipcia, hijo y sucesor de Sesostris III .
Con
Amenemhat III, que tomó como nombre neswt bity el de Nymaatre, el Egipto del
Imperio medio alcanzó el período de mayor prosperidad económica, con un país
bien administrado, con los nomarcas y la nobleza obediente y con el
reconocimiento del extranjero.
Tras
finalizar algunos proyectos constructivos de su padre (defensas de Semna y
Kumma), pudo dedicarse a planes agrícolas de gran alcance, como el que practicó
en El Fayum, recuperando en sus cercanías grandes superficies para el cultivo.
Su
largo reinado -unos 46 años- le permitió efectuar como mínimo veintiuna
expediciones al Sinaí en busca de metales y de otros productos, según se sabe
por más de 60 inscripciones allí dejadas, lo que complementó aún más la riqueza
de Egipto.
También
se efectuaron expediciones a las canteras del Uadi Hammamat, Assuán y Toshka, y
continuó la extracción de piedras en Tura. Amenemhat III efectuó significativas
obras constructivas (ampliación del templo de Sobek en Shedet [Cocodrilópolis]
y del templo de Hathor en Serabit el-Khadim, en el Sinaí; templo de
Sobek-Renenutet en Medinet-Maadi; templo de Kuban en Nubia).
Sin
embargo, la más fastuosa fue el templo funerario, con su palacio anejo, que
levantó en Hawara, conocido como Laberinto y descrito con palabras de
admiración por Heródoto, Diodoro y Estrabón.
Se
hizo construir dos pirámides, una en Dashur y otra en Hawara, en donde fue
enterrado, así como un cenotafio a modo de mastaba en Abidos.
Fue
sucedido por su hijo Amenemhat IV , quien había actuado como corregente durante
algunos años.
Entre
sus esposas hay que citar a Aat, a otra de nombre desconocido, y a Hetepti,
madre del citado Amenemhat IV, que fue enterrada en Dashur. Amenemhat III, que
había celebrado una Fiesta Sed, fue deificado a su muerte con el nombre de
Lamares (así le llama también Manetón y con él recibió culto en el área de El
Fayum. De Amenemhat III se conocen algunas estatuas, austeras pero originales,
caso de la Esfinge granítica con su rostro (Museo de El Cairo), la Cabeza de
Copenhague o la pequeña Cabeza (10 cm de altura) del Museo Egipcio del
Vaticano.
AHMOSIS I
Fundador
de la XVIII dinastía egipcia, llamado Amosis por Manetón . Fue el hijo menor
quizás de Seqenenre Taa y de Ahhotep II y nieto de Tetisheri .
Se
sabe que casó con su hermana Ahmose Nefertari , mujer que llegó a ser Segunda
Profeta de Amón , y que tuvo como hijos a Ahmose, que murió muy joven y a
Amenofis I , su sucesor en el trono.
Su
hija fue Meryt-Amón I, hermana y esposa del precitado Amenofis I.
Sin
haber cumplido todavía los diez años, Ahmose I sucedió en el trono a su hermano
Kamose , y permaneció en el mismo 25 años y cuatro meses.
A
él se debió la expulsión definitiva de los hicsos, a quienes tomó su capital,
Avaris, persiguiéndolos hasta Sharuhen, en Palestina, e incluso hasta las
cercanías del río Éufrates.
Luego,
se volvió hacia Nubia, en donde llevó a cabo algunas acciones militares,
sofocando algunas rebeliones (sobre todo las de Aaty y de Teti-an) en la zona
de las cataratas.
Tras
organizar la zona de Nubia emprendió diversas reformas administrativas de las
que no se dispone de información detallada, así como una política de
restauración de templos (inscripciones de Maasara), sobre todo en Buhen,
Hermonthis, Abidos y Tebas, su capital imperial.
Durante
su gobierno destacaron algunas personalidades, entre ellas, los militares
Ahmose , hijo de Abana, Ahmose Pennekhbet y Neshi, así como los grandes
sacerdotes de Amón, Djeuty y Minmentju.
Se
desconoce la tumba de Ahmose I, pero no su momia, que fue hallada en el
"escondrijo" de Deir el-Bahari.
Algunos
relieves (Estela de Abidos), dos estatuas y un ushebti (éste en el Museo
Británico) permiten conocer los rasgos físicos del rey.
Flavio
Josefo , refiriéndose a Manetón, situó en el reinado de Ahmose I la salida de
los judíos (Éxodo) de Egipto, guiados por Moisés .
AMENOFIS I
Segundo
rey de la XVIII dinastía egipcia, llamado Amenofis por Manetón.
Hijo
y sucesor de Ahmose I y de su esposa y hermana Ahmose Nefertari , conoció un reinado
en líneas generales muy pacífico.
Nombrado
rey a los diez años y con el nombre de coronación de Djeserkare, prosiguió con
la política de su padre.
Efectuó
una primera campaña por Nubia en el segundo año de reinado y otra en el octavo,
alcanzando Tombos, muy al sur de la segunda catarata -e incluso la lejana
región de Kari-, expediciones que conocemos por las biografías de Ahmose , hijo
de Abana, y de Ahmose Pennekhbet, así como por las inscripciones de los
virreyes de Nubia (inscripción de Turi).
Efectuó
sendas expediciones contra los libios y contra los asiáticos, llegando incluso
al río Éufrates, en donde puso cerco a Karkemish.
No
fueron expediciones de conquista, sino más bien rápidos ataques centrados en la
obtención del botín. Amenofis I realizó numerosas construcciones por el Alto
Egipto:
levantó
en Tebas un magnífico templo a Amón y finalizó en Abidos algunas de las obras
iniciadas por su padre.
En
su reinado se redactó el Papiro Ebers, de contenido médico, así como el texto
funerario conocido como Libro de la Amduat.
Su
hermana y al tiempo esposa Meryt-Amón tuvo gran importancia política, lo mismo
que una princesa llamada Ahmose, que tal vez fue designada heredera cuando
murió el hijo de Amenofis I, Amenemhat.
Tal
princesa casó con Thutmosis I , quien heredó el trono como faraón.
A
la muerte de Amenofis I (contaba apenas 30 años), el rey, junto con su madre,
recibió culto funerario en Tebas, que se prolongó hasta la Época Baja.
Su
tumba no ha sido todavía identificada, si bien para algunos egiptólogos estuvo
situada en Dra Abu el-Naga; su capilla funeraria se situaría no lejos de la de
su madre.
Su
momia fue hallada en el "escondrijo" de Deir el-Bahari. De Amenofis I
han llegado diferentes estatuas, conociéndose así una variada iconografía.
TUTMOSIS I (Thutmose o Thutmosis I)
Tercer
rey de la XVIII dinastía egipcia, tal vez hijo ilegítimo de Amenofis I y de una
princesa llamada Seniseneb. Ninguna documentación indica que Thutmosis I fuese
hijo del citado Amenofis I, con quien probablemente ejerció la corregencia del
país antes de ser faraón, título y poder que alcanzó gracias a su matrimonio
con su probable hermanastra Ahmose , heredera directa de la corona, evento que
anunció a funcionarios mediante un documento a modo de circular, del que ha
llegado un ejemplar procedente de Nubia (Uadi Halfa) remitido al gobernador
Turi, que luego fue copiado otras veces.
Thutmosis
I, que tomó como nombre de coronación el de Aakheperkare, comenzó su reinado
con una campaña contra Nubia, alcanzando Tombos, cerca de la tercera catarata
(Estela de Tombos), en donde levantó una fortaleza, según sabemos por algunas
biografías de personajes de su época (Ahmose , hijo de Abana, y Ahmose
Pennekhbet ).
Ante
una sublevación de Kush, marchó contra sus habitantes y logró hacer prisionero
a su rey, tras lo cual dejó una Estela fronteriza en Kurgus. La civilización de
Kerma desapareció debido a aquella incursión. En Asia atacó Retenu (Canaán y
Naharina (Mitanni ), erigiendo también a orillas del Éufrates una Estela
fronteriza; a su vuelta, se dedicó a la caza de elefantes en el país de Niy,
lugar desconocido, pero a situar en la zona de Siria. Pudo luego dedicarse a la
administración de su reino haciendo de Menfis su segunda capital.
Realizó
también numerosas construcciones en Karnak (en donde inició el templo de Amón
), en Abidos, Medinet Habu, Gizeh y otros lugares.
Su
repentina muerte provocó una seria crisis dinástica, puesto que sus dos hijos
(Amenmosis y Uadjmosis ), tenidos de una de sus concubinas, Mutneferet, habían
fallecido con anterioridad .
Sería
una de sus hijas, Hatshepsut , quien casada con su hermanastro Thutmosis II
(que fue hijo de Thutmosis I y de su concubina Mutneferet) le transmitiera a
éste los derechos de la corona.
Thutmosis
I fue el primer rey en construir su tumba en el Valle de los Reyes.
Del
mismo han llegado pocas esculturas, siendo la más remarcable una conservada en
el Museo de Turín. El faraón Thutmosis I recibió culto póstumo.
AMENOFIS II (Amenhotep II)
Séptimo
rey de la XVIII dinastía egipcia, hijo y sucesor de Thutmosis III y de la reina
Hatshepsut II Merytre. Amenofis II, que había sido asociado por su padre al
trono (esta corregencia es muy discutida), fue de temperamento enérgico, amante
de la guerra, de la caza y en general de los ejercicios físicos violentos,
experto en caballos y en el manejo del remo y del arco (Estela de la Esfinge).
En
su tercer año de reinado -el poder absoluto lo alcanzó a los 18 años, tomando el
nombre de Aakheperure- hubo de someter una sublevación de asiáticos (Estela de
Amadah), y en el séptimo efectuó diversas campañas por Siria, en donde
conquistó Edom; después de atravesar el Orontes destruyó Ugarit, sometió Qadesh
y alcanzó incluso Mitanni .
Estas
campañas las repitió dos años más tarde al sublevarse Retenu, obteniendo en las
mismas numeroso botín y la captura de 89.600 prisioneros, entre ellos algunos
millares de habiru.
Asimismo,
pudo regularizar los tributos de guerra obligando a que Retenu le entregase más
de 600 kg de oro y 45.000 de cobre.
De
acuerdo con la Estela de Karnak, el rey se llevó a Tebas a siete jefes de
Tikhesi (o Takhsy); allí, ante Amón, sacrificó personalmente a seis de ellos y
al otro lo llevó a Nubia en donde también lo colgó. Ante esta demostración de
fuerza, los hititas, los mitannios, los babilonios y otros reyezuelos sirios le
enviaron embajadas de paz y ricos presentes, deseosos de mantener buenas
relaciones. Amenofis II también demostró su poderío en Nubia, bien controlada
por el Virrey y colaborador Usersatet, levantando en ella una fortaleza y
dejando numerosas estelas hasta la cuarta catarata.
Rodeado
de buenos colaboradores (Usersatet, ya citado, Qenamón , Sennefer ,
Menkheperreseneb, Amenemipet), su administración funcionó a la perfección y no
dudó en entregar buenas soldadas a los militares y donaciones a los
funcionarios, así como en ser flexible con el culto a muchas divinidades
asiáticas (Reshef y Astarté, entre otras).
Amenofis
II amplió el templo de Karnak y erigió obeliscos, además de realizar otras
construcciones en Medamud, Tod, Armant y Gizeh.
Su
tumba, bellamente decorada con la totalidad de textos y algunas escenas del
Libro de la Amduat, y en la que se halló su sarcófago y momia (aunque desprovista
de sus joyas y amuletos), se construyó en el Valle de los Reyes. A Amenofis II
le sucedió en el trono su hijo Thutmosis IV , tenido de la dama Tiaa.
AMENOFIS III (Amenhotep III)
Noveno
rey de la XVIII dinastía egipcia, hijo y sucesor de Thutmosis IV y de la reina
Mutemuia , identificado más tarde por los griegos como Memnón.
Sus
primeros años de gobierno contaron con la regencia de su madre, pues Amenofis
III tenía unos diez años de edad cuando accedió al trono.
Gracias
a los reinados anteriores y a sus colaboradores (Ptahmes, Aanen, User,
Meryptah), el nuevo rey pudo gobernar desde Napata hasta Naharina en un
ambiente de paz y de gran prosperidad económica, y pudo dedicar su atención al
fomento de las Artes y de las construcciones monumentales, dirigidas en su
mayoría por su arquitecto Amenhotep , hijo de Hapu.
Poco
después de acceder al trono con el nombre neswt bity de Nebmaatre, efectuó una
campaña contra los nubios, que dirigidos por un tal Ikheny se habían sublevado.
Más
tarde todavía efectuaría otra campaña a Nubia, mandada por el Hijo real de
Kush, Merymose, pero más como demostración de fuerza y de represión que como
guerra de conquista (Estela de Semna).
Tras
ello pudo dedicarse a su deporte favorito, la caza -en cuyo transcurso, según
dice un escarabeo conmemorativo, mató 102 fieros leones- y a la diplomacia
internacional (entente con los hititas, firma de tratados con Mitanni y
Babilonia, tributo de Asiria).
Por
necesidades políticas contrajo matrimonio con Kelu-Khepa , hija del rey de
Mitanni Shuttarna II , y con Tadu-Khepa , hija del también rey mitannio
Tushratta ; asimismo, dos princesas babilonias -las hijas de los reyes
Kadashman-kharbe I y Kurigalzu I , y otras dos princesas más, hijas
respectivamente de Tarkhundaraba de Arzawa y de Satiya de Enishasi, pasaron a
su harén, según se sabe por los correspondientes escarabeos conmemorativos.
De
su actividad constructora se tienen pruebas prácticamente en todo Egipto, desde
el delta hasta Sudán; destaca su templo funerario, que destruiría luego
Merenptah y del que quedan muy pocos vestigios (entre ellos, sus dos celebérrimos
Colosos de Memnón, de más de 14 m de altura, en las cercanías de Medinet Habu);
el templo de Luxor, con la magnífica columnata; el pilono occidental de Karnak;
la serie de 600 estatuas de la diosa Sekhmet; los templos de Soleb y Sedeinga
en Nubia; y su palacio, no lejos de Malqata, prácticamente desaparecido y en
donde celebró tres Fiestas Sed en los años 30, 34 y 37 de su reinado.
Su
esposa principal fue Tiyi , de gran carácter, hija de Yuya y de Tuya y que dio
a Amenofis III seis hijos, entre ellos Satamón II , princesa con la cual luego
se unió el rey y a la que reconoció oficialmente como su esposa, y también
Isis, a quien tomó asimismo como consorte.
Otros
hijos fueron Thutmosis, designado heredero y que murió, sin embargo, joven;
Amenhotep (el futuro Akhenatón ) y muy probablemente Smenkhkare y Baketatón.
En
el año undécimo de su reinado, según se sabe por una serie de pequeños
escarabeos conmemorativos, construyó y dedicó un magnífico lago artificial para
la reina Tiyi en un lugar llamado Djaruja, destinado no sólo al recreo y
placer, sino también a la regulación hidráulica.
Al
final de su reinado empezó a promover el culto a Atón (él se llamaba a sí mismo
Iten Thehen, "el Disco solar resplandeciente"), que tanto
predicamento alcanzaría con Akhenatón, su hijo y sucesor, y a quien había
tomado como corregente.
Sintiéndose
enfermo, no dudó en solicitar de Tushratta de Mitanni el envío de la imagen de
la diosa Shaushka de Nínive, de virtudes curativas, para remediar su salud.
De
Amenofis III han llegado diferentes estatuas que nos permiten conocer sus
rasgos físicos; destacan entre ellas las Cabezas del Metropolitan Museum de
Nueva York (44,5 cm de altura), del Cleveland Museum of Arts (17,3 cm de
altura) y del Louvre (34 cm de altura).
Su
tumba se ubicó en el Valle de los Reyes, pero fue saqueada, aunque se salvó su
momia al ser ocultada después en la tumba de Amenofis II .
AMENOFIS IV (Akhenatón o Akenatón )
Décimo
rey de la XVIII dinastía egipcia, hijo y sucesor de Amenofis III y de la gran
esposa real Tiyi .
Muchos
aspectos de la vida de Akhenatón, conocido también como Amenofis IV, nos son
desconocidos.
Se
supone que su padre, enfermo y anciano, le nombraría corregente en una
ceremonia celebrada en Menfis.
Se
coronó como rey en Karnak a la muerte de aquél, y tomó como nombre de ascenso
al trono el de Nefer-kheperure Uaenre.
No
se sabe con exactitud qué influencias pudo recibir de su preceptor Amenhotep ,
hijo de Hapu, de sus padres y de su esposa y prima Nefertiti , hija de Ay y de
Tiyi II, para imponer el nuevo culto a Atón .
En
cualquier caso, el clero de Amón fue perdiendo prerrogativas y bienes, e
incluso sufrió persecución. Akhenatón, hacia el quinto año de su reinado,
cambió su nombre de Amenhotep por el de Akhenatón (o Akhnatón), que significa
"Útil para el disco", haciendo llamar a su esposa Nefer-neferu-Atón.
Luego,
se retiró a una nueva ciudad que ordenó levantar y que delimitó mediante
catorce Estelas de frontera; ésta estaba ubicada a medio camino entre Menfis y
Tebas, y se llamó Akhetatón, "Horizonte del disco" (hoy Tell
el-Amarna), y se convirtió en capital de su nuevo Estado teocrático, centrado
en la figura de Atón (el Disco solar).
Dedicado
a su religión, Akhenatón, que por otra parte pudo controlar mayor poder, se
despreocupó de las tareas de gobierno, iniciándose así la decadencia del país y
favoreciéndose las revueltas internas y la sublevación de zonas periféricas
(caso del País de Ikayta, por ejemplo).
La
correspondencia hallada en Akhetatón, sin embargo, permite conocer las
relaciones de Egipto con los países extranjeros y deja entrever que
internacionalmente el país del Nilo continuaba con su prestigio.
No
obstante, los hititas lograron que Mitanni rompiera su alianza con Egipto, y no
pocos altercados aparecieron en Siria y en Fenicia (captura de Biblos por el
rey de Damasco, toma de Jerusalén) en cuya solución Akhenatón no tuvo el menor
interés.
Hacia
el final de su reinado (los acontecimientos se desconocen por la destrucción de
documentos en época ramésida) hubo al parecer disensiones con Nefertiti, que
cayó en desgracia y fue sustituida por la segunda esposa de Akhenatón, de
nombre Kiya, que algunos egiptólogos identifican con Tadu-Khepa , una mitannia
casada con Amenofis III.
Unos
pocos egiptólogos piensan que Nefertiti obtuvo la titulatura real y que pudo
gobernar con el nombre de coronamiento de Ankh(et)kheperure.
Sea
como fuere, el rey se vio obligado a asociar al trono a Smenkhkare , de quien
se ignoran sus orígenes, y al que dio por esposa a su hija primogénita
Meritatón.
Se
ignora cómo murió Akhenatón y cómo desapareció Smenkhkare, todavía joven y que
precedió en la muerte a su suegro.
Al
rey le sucedió directamente la indicada reina Ankh(et)kheperure, que gobernaría
unos tres años (graffiti de Pauah, en la tumba de Pairy) y a ésta Tutankhatón,
casado con Ankhesenpaatón, otra de las hijas de Akhenatón (quienes serían
rebautizados como Tutankhamón y Ankhesenamón).
Algunos
egiptólogos piensan que Smenkhkare y Tutankhamón fueron hermanos menores de
Akhenatón y, por tanto, hijos de Amenofis III; otros creen que pudieron haber
sido hijos del propio Akhenatón.
El
faraón Akhenatón ha pasado a la Historia como el "faraón hereje" y
como uno de los primeros reformadores religiosos, con claras tendencias
monoteístas en torno a Atón (religión amarniense), a quien edificó numerosos
templos por todo el país; entre ellos destacan los de Menfis, Heliópolis,
Elefantina y Nubia.
Aparte
de éstos, se conocen otros ocho templos de su primera etapa de reinado que se
construyeron rápidamente, mediante la técnica de bloques en serie (los talata),
de los cuales han llegado más de 50.000.
El
rey tuvo aficiones literarias, y fue probablemente el autor de un hermoso Himno
a Atón que hizo grabar en todos los templos de Tell el-Amarna y que incluso se
fijó en la tumba del precitado Ay, el padre de Nefertiti y más tarde rey.
Asimismo,
en su reinado el Arte egipcio adoptó nuevos cánones estéticos (busto de
Nefertiti del Museo de Berlín, coloso osírico de Karnak, pareja de Akhenatón y
Nefertiti, torso de princesa), a los que no fue ajeno el faraón, que tuvo
notables aptitudes plásticas si hemos de creer a su arquitecto Bek .
La
plástica y figuraciones pictóricas de Akhenatón, que lo representan bajo
evidentes aspectos andróginos, ha sido evaluada de modo muy dispar.
Para
algunos, obedecería a la nueva concepción artística del propio rey; para otros,
sería prueba inequívoca del llamado "síndrome de Fröhlich",
enfermedad que pudo haber padecido en sus últimos años de vida.
Akhenatón
fue enterrado muy probablemente en El-Amarna, pero su momia no ha sido
encontrada.
TUTANKHAMON
Duodécimo
rey de la XVIII dinastía egipcia, que accedió al trono tras la muerte de
Akhenatón (Amenofis IV), por hallarse casado con una de las hijas de aquel rey
y de su esposa Nefertiti.
Algunos
especialistas pensaron que Tutankhamón había sido hijo de Amenofis III y de
Tiyi , por lo que sería hermano menor de Amenofis IV.
Hoy
se argumenta, de acuerdo con estudios serológicos y osteológicos, que fue hijo
de Amenofis IV y de Kiya , la cual murió al darle a luz.
A
la muerte del "faraón hereje", Tutankhamón -que se había hecho llamar
Tutankhatón con motivo de la religión amarniana- ocupó el trono dado su
matrimonio con Ankhesenpaatón, la hija de Akhenatón, y por lo tanto,
hermanastra suya.
Sin
que sepamos cuándo, volvió a la disciplina del culto a Amón , tomando como
nombre de coronación el de Nebkheperure.
De
su corto reinado (murió a los 18 ó 19 años, y el poder lo había alcanzado a los
9) no se sabe prácticamente nada.
Se
conoce, sin embargo, el Decreto de Restauración emitido en Menfis, por el que
se autorizaba la vuelta del culto a Amón (Estela de cuarcita hallada en Karnak
y hoy en el Museo de El Cairo), y también parte de su política de
construcciones (en Luxor y Karnak, sobre todo).
Su
corto reinado estuvo controlado por el general Horemheb y por Ay ,
lugarteniente de los carros y "Padre del dios".
Asimismo,
ejercieron su influencia los visires Usermontu y Pentu, el tesorero Maya y el
jefe militar Nakhtmin .
La
inesperada muerte de Tutankhamón sobrevenida, tal vez, en Menfis, en donde
radicaría la capitalidad del país, a causa de una caída o por la herida de un
arma (algunos egiptólogos piensan que pudo morir violentamente), o también por
una enfermedad, planteó serios problemas de sucesión.
El
rey no había dejado descendencia (aun cuando en su tumba fueron hallados dos
cadáveres de recién nacidos) y por ello su viuda, llamada entonces
Ankhesenamón, hubo de escribir al rey hitita Suppiluliumas I solicitándole a
uno de sus hijos para casarse con él y trasmitirle así los derechos al trono
egipcio.
El
príncipe hitita sería enviado a la Corte, pero fue asesinado.
La
viuda se casó con Ay, el "Padre del dios".
Tutankhamón
ha pasado a la Historia por el hallazgo de su famosa tumba que se hubo de
preparar muy rápidamente- en el Valle de los Reyes, descubierta en 1922 por
Howard Carter, con fabulosos tesoros.
El
hecho de haber quedado la citada tumba por debajo de la de Ramses VI permitió
que llegara intacta, aunque con señales de violación, a nuestro siglo.
HOREMHEB
Último
rey de la XVIII dinastía egipcia, sucesor de Ay en el trono.
Quizá
fue originario de una familia noble de Hutnesut, metrópoli del nomo 18 del Alto
Egipto, y comenzó su carrera como militar, alcanzando el grado de general bajo
Akhenatón (Amenofis IV) en justo premio a sus brillantes campañas de Palestina,
que le granjearon gran fama.
Inició
su carrera política bajo Tutankhamón y progresivamente fue adquiriendo cargos y
honores hasta alcanzar el trono egipcio (con ayuda del clero de Amón a la
muerte de Ay, personaje que, casado con Ankhesenpaatón , viuda de Tutankhamón,
no había tenido descendencia de ésta.
Su
legitimidad al trono le vino dada por la princesa Mut-nedjemet , probablemente
hija de Ay y cuñada de Akhenatón, a la que tomó por esposa.
Una
inscripción en una doble estatua, conocida como Estatua de la coronación (de
granito y de 1,29 cm de altura, hoy en el Museo de Turín) ha transmitido,
aunque fragmentariamente, la ceremonia de su entronización en Tebas, y en la
que, con el nombre de coronamiento de Djserkheperure Setepenre, figura su
futuro programa político.
Al
comienzo de su reinado, y tras perseguir la memoria de Ay y apartar de la
milicia al general Nakhtmin , cuyo recuerdo también intentó eliminar y con
quien había mantenido fuertes tensiones políticas, promulgó un Decreto que
grabó en una gran Estela hallada en el décimo pilono de Karnak, instrumento
jurídico tendente a cortar el abuso de magistrados, soldados y funcionarios de
hacienda.
Asimismo,
reestructuró el poder religioso y volvió a la más escrupulosa ortodoxia del
culto a Amón y controlando la economía de los templos.
Incluso
la cronología de su reinado la hizo comenzar a partir de Amenofis III ,
intentando así suprimir el período amarniense.
Asimismo,
desmanteló buena parte de las construcciones de Akhenatón, reemplazó el nombre
de Tutankhamón en las estatuas y monumentos de este faraón por el suyo propio y
se esforzó en borrar el recuerdo tanto del joven faraón como el de su sucesor
Ay.
También
la milicia, a la que concedió gran importancia (los militares participaron en
los tribunales de justicia), fue regulada y dividida en dos grandes áreas
coincidentes con el Alto y el Bajo Egipto.
En
política exterior, Horemheb fue consciente del poder real de su país y no
entabló luchas de conquista, sino que controló la influencia egipcia en Siria (luchas
contra las tropas hititas de Mursilis II ), Palestina y Fenicia.
Horemheb
realizó notables construcciones, destacando entre ellas las de Karnak (sala
hipóstila del templo de Amón, serie de tres pilonos), las de Nubia (speos en
Gebel Silsileh y en Gebel Adde), o las de Menfis (recinto de Ptah). Al no haber
tenido heredero que le sobreviviese -su esposa Mut-nedjemet había tenido trece
embarazos fallidos y había muerto a consecuencia de un parto, y de Imenia
tampoco los había tenido-, Horemheb transmitió el poder a otro militar
originario del delta, llamado Ramses .
Horemheb
se hizo enterrar no en la tumba que se había comenzado a construir en Saqqara
cuando era general y en la que se sepultó a Mut-nedjemet -tumba redescubierta
en 1975-, sino en una que preparó después en el Valle de los Reyes, dotándola
de ricos relieves policromados y de un magnífico sarcófago de granito rojo.
Se
ignora el número de años que reinó, a pesar de tenerse referencias a un año
vigésimo séptimo de gobierno.
SETI I
Segundo
rey de la XIX dinastía egipcia, hijo y sucesor de Ramses I , que lo asoció al
trono.
Manetón
lo denominó con el nombre de Sethos y le asignó 51 años de reinado, cifra
totalmente inverosímil.
Hoy
se tiende a evaluar su reinado en quince años y algunos meses.
Dada
la paz interior que disfrutaba Egipto gracias a la política de Horemheb y de
Ramses I, Sethi I, que como nombre neswt bity tuvo el de Menmaatre, pudo
dedicarse al exterior para así restablecer el pasado poderío egipcio en las
zonas asiáticas.
Los
muros externos de la gran sala hipóstila del templo de Karnak permiten conocer las
campañas de tal rey. Ya en su primer año de gobierno efectuó un ataque contra
los beduinos shasu que se habían apoderado de diferentes fortalezas egipcias.
Pudo
también deshacer una coalición de amorreos y arameos y llegar hasta Tiro.
Reprimió
en esta primera campaña una sublevación de habiru (Estelas de Beth-Shan).
La
segunda campaña se centró en asegurar los puertos marítimos del país de Amurru,
tras lo cual penetró en el interior de Siria.
La
tercera la dedicó a alcanzar la plaza de Qadesh sobre el Orontes, enfrentándose
aquí por primera vez ejércitos egipcios e hititas.
Combatió
luego contra los libios que causaban altercados en la frontera occidental de
Egipto, y contra los nubios de Irem (Estelas de Amara, de Sai y de Sayala)
.
Su última campaña militar la dedicó a expulsar de la zona de Qadesh a las
tropas hititas. Sethi I fue también un faraón constructor: levantó un magnífico
templo a Amón y a otras divinidades en Abidos, restauró obras en Tebas (sala
hipóstila de Karnak) y Heliópolis y construyó un palacio en Avaris.
Entre
los personajes de su época hay que citar a los visires Nebamón y Paser, al Jefe
del harén real Hormin y a los Virreyes nubios Iuny y Amenemope .
Su
templo funerario lo situó en Gurna y su tumba -la más grandiosa (más de 120 m
de longitud) y bella (riquísimas pinturas y relieves con variedad de temas)- en
el Valle de los Reyes. Antes de morir había asociado al trono a su hijo Ramses
II , tenido de su esposa Tuya , por lo que la sucesión se efectuó sin ningún
tipo de problemas.
La
momia de Sethi I se encontró en el "escondrijo" de Deir el-Bahari.
RAMSES II
Tercer
rey de la XIX dinastía egipcia, hijo y sucesor de Sethi I , quien lo había
asociado al trono, y de su esposa Tuya .
Ramses
II, calificado como "Sol de todos los países", "Imagen perfecta
de Re" y "Glorioso sol de Egipto", fue sin duda uno de los más
importantes faraones egipcios, educado conforme a su rango y bajo el ideal de
la grandeza de las Dos Tierras.
Fue
excelente cazador (abatió un número fabuloso de leones) y sobre todo un gran
constructor, además de un excelente militar y político.
No
dudó en fundar diversas ciudades por todo el país que llevaron su nombre,
siendo la más famosa la de Pi-Ramses, situada en un lugar estratégico (hoy Tell
ed-Daba) y en la que instaló su residencia.
Su
política exterior la centró en el mantenimiento de la hegemonía egipcia, tanto
en Nubia, a donde dirigió diversas campañas militares (Beit el-Uali), como en
la frontera del delta, amenazada por las primeras incursiones de pueblos
extranjeros -los sharden- precursores de los Pueblos del Mar, y que pudo
contener, incorporándolos a continuación en su ejército.
A
ello siguió una primera campaña por Siria que lo llevó a Canaán, Tiro y Biblos.
Desde
aquí pasó al país de Amurru, sorprendiendo a su príncipe Benteshina que, unas
veces aliado a los hititas y otras a los egipcios, intentaba obtener beneficios
de su supuesta neutralidad.
Al
siguiente año, Ramses II alcanzó Qadesh, junto al río Orontes, lugar en donde
se enfrentó a las tropas hititas dirigidas por su rey Muwattallis , en una
celebérrima batalla de indeciso final (de hecho, Ramses II no pudo tomar la
ciudad), cuya memoria ha llegado a nosotros en el famoso Poema de Pentaur, que
hizo grabar el rey egipcio en diferentes lugares para su divulgación.
A
aquella batalla siguieron otros combates esporádicos en Ascalón, Kerpet, Merem,
Sherem, Deper y Tunit, hasta que un tratado egipcio-hitita, firmado por Ramses
II y Khattusilis III en el año 1268 a.C. puso fin a las hostilidades, y que
conocemos por una versión hitita (escrita, sin embargo, en acadio cuneiforme),
hallada en Boghaz-köy, y por copias egipcias (Karnak y Ramesseum).
Al
cabo de varios años el tratado se reforzó con el matrimonio de Ramses II con
una princesa hitita, hija de Khattusilis III, llamada Naptera y que tomó el
nombre egipcio de Maathorneferure (Estela del matrimonio), completado luego con
una segunda princesa hitita que pasó al harén real.
Asimismo,
se preocupó de proteger la frontera occidental, limítrofe con Libia, para
detener las incursiones de Meshuesh y de Libu, levantando para ello varias fortalezas
entre Rakothis y la actual el-Alamein.
Los
asuntos religiosos los dejó en manos del Gran sacerdote Nebunenef , persona de
total confianza -quien veló por un prudente equilibrio de cultos- y los
políticos en Paser , Visir del Alto Egipto.
Ramses
II contó con no menos de ocho esposas oficiales: