Misterios del Antiguo Egipto

 


LA GRAN PIRÁMIDE

PIRAMIDES

Dede los tiempos antiguos se considero a la Gran Pirámide como la Primera Maravilla del Mundo; pero en los tiempos modernos la Primera Maravilla debiera ser su revestimiento de mármol, que estuvo constituido por 25.000 bloques de 16 toneladas cada uno.
Según el óptico Argentino Dr. E. Gaviota (colaborador en la construcción del espejo de 5 metros de Monte Palomar) habría una equivalencia, como hazaña de ingeniería óptica, entre el tallado del espejo y la fabricación de los bloques del revestimiento piramidal, con siete superficies planas de tres metros cuadrados cada una. Pero algunos científicos sostienen que un prisma es una figura sumamente difícil de tallar, sobre todo en esas dimensiones, pues para lograr la precisión requerida debían tener en cuenta, con objeto de compensarlas, las deformaciones producidas por el peso de las moles.

Para estos la hazaña de la gran pirámide era, cualitativa y cuantitativamente superior a la nuestra. Y lo único que nos queda de aquella civilización son algunos restos que dan fe de su gran conocimiento técnico y su vocación científica. El estudio de este revestimiento comenzó con el eminente arqueólogo Sir W. M. Fliders Petrie. Según Petrie la precisión del tallado del mármol era tal que tuvo que llevar un arsenal de instrumentos de precisián a Egipto. Pero la precisión era tal, que los instrumentos quedaron sobre pasados por el grado de precisión en le tallado del mármol y otros elementos provenientes de la mas remota antigüedad. Treinta años después se organizo una segunda expedición científica a cargo del Departamento Alemán de Arqueología, dotados de un instrumental de mayor precisión, que nuevamente se quedo desbordado por la exactitud de la talla. Solo ahora estamos en condiciones de realizar medidas con la precisión requerida, utilizando la moderna técnica del “Máser” que todavía no ha sido utilizada para estos fines en Egipto.

El desmantelamiento de las pirámides

El revestimiento estuvo durante mucho tiempo, pero hacia el 1250 d.c., con la llegada de los Otomanos a Egipto, comenzó la depredación y destrucción. Si ahora podemos hablar de este revestimiento es porque hacia el lado norte de la Gran Pirámide se acumularon grandes dunas que protegieron el revestimiento de la depredación. Este revestimiento que queda esta compuesto por cuarenta mármoles que constituyen una pared de unos 10 metros de altura por 30 de largo.

La tradición árabe

Los árabes que convivieron durante muchos siglos con las pirámides las llamaban “Las Luces”. Esto era debido a que el revestimiento por la gran precisión con la que estaba hecho se comportaba como un gran espejo, que debía resultar enceguecedor a cientos de kilómetros.

¿Estaban pintadas las pirámides?

Según Pochan químico de profesión, la Gran Pirámide estuvo pintada con ocre de un color amarillento (limonita), es decir que el revestimiento de la Gran Pirámide emulaba la luz del sol. A partir de esto y otros estudios sobre las pirámides Pochan se convirtió en uno de los mas respetables piramidólogos. Cuenta Herodoto - el cual vio la Gran Pirámide cuando todavía se encontraba intacta - que estaba cubierta de inscripciones jeroglíficas y figuras diversas.

El “relámpago de Pochan”

A las seis de la tarde del día del equinoccio, la cara norte de la Gran Pirámide se parte por la mitad. Este fenómeno ha sido estudiado por Pochan y se han sacado fotografías en los días de equinoccio en los cuales el sol rasante proyecta una sombra sobre la mitad de la cora norte, que queda así partida, aparentemente en dos triángulos: uno iluminado por el sol y el otro, en la sombra. Este fenómeno es debido a que las caras de la pirámide no están construidas por un único plano, sino por planos curvados sobre la vertical. Por ello el perímetro de la base tiene la configuración de una cruz de Malta y no la de un simple cuadrado. La precisión con que fue curvada la cara norte y el perfecto ajuste astronómico de esta curvatura han dado lugar a trabajos científicos, que pretenden obtener fechas sobre la erección de la Gran Pirámide. En estos trabajos destaca uno realizado por la comisión de Energía Atómica de Brasil y realizado por un equipo presidido por el profesor Arysio Núñez do Santos. A la conclusión que llegaron es que la Gran Pirámide fue instalada en la meseta de Gizeh hace aproximadamente catorce mil años.


LA ESFINGE

Esfinge enterada en la arena
No se sabe ha ciencia cierta ni quien ni para que se construyo. Los recientes estudios de muestran que su edad es mayor que la de las Pirámides.

Los arqueólogos la atribuyen al faraón Kefrén, de la IV Dinastía (2520-2494 a. C.), pero en la Esfinge no aparece su nombre por ningún sitio¿?, en cambio en la conocida “Estela del Sueño” en encontrada en la Esfinge a mediados del siglo pasado y que fue colocada allí por orden del faraón Tutmosis IV (1401-1391 a. C.) en conmemoración de un extraño sueño que tuvo. En este sueño la Esfinge le prometio llevarle al trono, a cambio de que la desenterrara y la mantendría a salvo de las arenas del desierto. Cumplido el trato, mando inscribir en una piedra su visión. En otra estela que apareció junto a la Gran Pirámide y conocida como la “Estela del Inventario” en esta se describe como Keops hizo construir, junto a la casa de la Esfinge, la casa de Isis, diosa de la Pirámide, deduciendo de esto que en tiempos de Keops ya existía la Gran Pirámide que se le atribuye (según los Arqueólogos) y que la Esfinge ya estaba allí, a la cual muchos se la atribuyen a el descendiente de Keops, Kefrén. Esta estela es una de las piezas mas polémicas de la historia Egipcia. Pertenece a la vigesimoprimera dinastía, aunque los expertos coinciden en señalar que se trata de una copia de un texto muy anterior, practica que era común entre los faraones del Imperio Nuevo. Su contenido no solo contradice la versión oficial al respecto de la edificación del conjunto arquitectónico de Giza, sino que encaja milimétricamente con lo que los autores árabes mas antiguos nos han legado en sus crónicas al respecto de las Pirámides y la Esfinge. Según AI Makrizi, historiador árabe que hacia el 1360 de nuestra era reunió todos los documentos existentes que hablaban de las Pirámides, estas fueron erigidas por un soberano egipcio antediluviano llamado Saurid, y en ellas este encerró todo el conocimiento humano de la época ante la eventualidad de que una gran catástrofe se cerniera sobre sus tierras. Carecemos de las fechas exactas del diluvio temido por Saurid, pero algunos datos nos hacen pensar que -efectivamente- tanto las Pirámides como la Esfinge pertenecen a una época muy anterior a la IV dinastía faraónica. Y que ni Keops, ni Kefrén, ni Micerinos tuvieron nada que ver con ellas.

Según la interpretaciones del genial simbolista R.A. Schawaller de Lubicz, la Esfinge es muy anterior a las propias pirámides y anterior a la aparición oficial del pueblo Egipcio. Este basa sus afirmaciones en el tremendo grado de erosión de la Esfinge y los templos adyacentes, y cree que este sólo puede explicarse debido a la persistente acción erosiva de las aguas del Nilo. Esta erosión, tal y como descubrió en 1979 el doctor Marc Lehner, director del American Research Center in Egypr, ya estuvo allí antes de que la Esfinge fuera restaurada por los propios Egipcios en el imperio Nuevo primero, y en la época Tolemaica después.Y lo que es mas: la acción del viento y la arena no justifica en absoluto tal desgaste, pues -como señalan todos los cronistas antiguos de Egipto-, la Esfinge estuvo casi siempre cubierta de arena, quedando únicamente al descubierto, y sólo ocasionalmente, su tremenda cabeza. Pero. ¿ que importancia puede tener una clase de erosión u otra? Pues que para que el agua desgasta se el cuerpo de la Esfinge y las rocas a su alrededor, habría que retroceder su edad al periodo en que las aguas alcanzaron la altura del monumento, cosa que se produjo por ultima vez durante la época de deshielo tras la ultima glaciación... ¡hacia el 15000 antes de Cristo!

En esa fecha, si nos atenemos a la cronología ortodoxa que nos proponen los arqueólogos, todavía no habían aparecido las primeras culturas sobre la Tierra, y el hombre era todavía un subdesarrollado cazador nómada, incapaz de erigir monumentos de tal envergadura. A no ser, claro este, que algunos historiadores claves de Egipto, como el greco egipcio Manetón, estuvieran en lo cierto al señalar que la época predinástica en Egipto arranco miles de años antes de surgir la primera dinastía, cuando unos extraños “invasores” de ultramar, los Neteru y los Shemsu Hor, llegaron hasta el país del Nilo y lo culturizaron.

El desgaste por el Nilo no es una especulación sin base, ya que el doctor K. Lal Gauri. Del Stone Conservation Laboratori de la Universidad norte Americana de Louisville, “el agua, no el viento o la arena, fue el agente responsable de la erosión de la Esfinge”. Gauri ante las delicadas conclusiones que sacó, propuso que fueron aguas subterráneas las responsables de la erosión. Pero su teoría, no tenia sentido ya que monumentos adyacentes a la Esfinge, no sufrieron la acción erosiva de estas corrientes. Ademas, el hecho de que el Templo Funerario, ubicado bajo la Pirámide de Kefrén y enclavado a 46 metros por encima de la Esfinge, también sufra idénticas huellas de deterioro indica claramente que fueron aguas exteriores las que afectaron a unos monumentos que -de ser ciertos los cálculos científicos empleados- permanecieron semisumergidos durante al menos 600 años.

¿Quien pudo erigir semejante monumento 15000 años antes de Cristo? La respuesta podemos buscarla en fragmentos de la historia condenados por la ortodoxia académica, como en el caso de Timeteo de Platón, en esta obra que el filósofo griego toma de las memorias de Solón tras su paso por Egipto, se cita una gran isla en la que una cultura avanzada dominaba todo el Atlántico.....¡La Atlántida!

Otra interesante especulación es la que hizo Augusto Mariete, fundador del museo Egipcio del Cairo, el cual especulaba que la Esfinge fuera el símbolo del Sol Naciente a su paso por el signo de Leo, cosa que se produjo hacia el año 12000 antes de Cristo.

También Plinio el Joven dice que en la Esfinge yacen los restos del rey Harmais, pero que la estatua misma procede de otro lugar. Al escritor Suizo Erich Von Daniken tras leer el texto de Plinio el Joven, intento buscar el nombre de Harmais en los listados de faraones egipcios, sin resultado, pero se encontró que Herodoto cita un rey predinástico llamado Amasis, que gobernó sobre Egipto hace 17000 años. Es decir en una época poco anterior a la inundación de la meseta de Giza, la cual pudo producir la erosión de la Esfinge.

MENU PRINCIPAL